OTRA PRIMAVERA
Cia. La Merce.Co-dirección: Alan Ibáñez - Merce Matus
OTRA PRIMAVERA, es el nombre de nuestra nueva creación, obra en colaboración entre la artista escénica La Merce Matus y el creador transdiciplinar Alan Ibáñez. Un relato a través de tres actos, un solo coreográfico que se pregunta ¿Cómo inaugurar una nueva manera de mirar La Consagración de La Primavera de Igor Stravinsky?
Como estrategia ejercemos el derecho a desmantelar las principales narrativas de esta histórica y emblematica obra musical y coreográfica. Conjurando mitos, ficciones y obsesiones e invocando imágenes propias, como una crónica de lo visto y lo vivido, desde una identidad trans, latinoamericana y no normativa.
VIDEO ENTREVISTA - COMUNIDAD ESCÉNICA
- https://youtu.be/nsuEnCTVMjQ
REGISTRO APERTURA DE PROCESO FESTIVAL CHILESCENICAS MADRID
- https://youtu.be/TuC197xSZ9M
Fotografía: Nicolas Sierra
Descripción:
En escena la alteridad, la bailarina, el personaje central de esta Otra Primavera, visita el imaginario de La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky (1913) y las principales narrativas movilizadas por algunos coreógrafos de esta emblemática obra. Para soñar desde su cuerpo travesti una deriva. Extrañar esos cuerpos originales y auténticos, que aparecen como machos y hembras, o la mítica figura de una virgen ligado al sacrificio y/o el coito funcional a la reproducción.
No es una reposición de este dispositivo musical histórico y clave en la historia de la danza. Es mas un gesto desvergonzado para entrar en el espacio sexuado del conocimiento, reubicar el eros, el deseo y el cuerpo travestí, y retar las representaciones dominantes. Preguntándose por esos mandatos que organizan el mundo y que deciden qué cuerpos importan, cuales deben sacrificarse y cuales merecen futuro. Aquí no hay un cuerpo ofrecido como chivo expiatorio ni una única muerte, sino múltiples transformaciones constantes.
Fotografía: Jordi Vidal Sabata
Desde ese lugar rupturista que ya habitaba la obra original, La otra primavera se pregunta cómo hoy es posible volver a ocupar una posición similar, pero situada en los conflictos contemporáneos. La pieza emerge desde los márgenes: desde cuerpos, territorios y sensibilidades históricamente excluidas del centro, de la norma y del relato dominante.
El cuerpo muta y deviene animal, energía, flujo, belleza y fuerza. Lo femenino y lo masculino aparecen no como categorías fijas, sino como potencias que circulan, se mezclan y se contradicen. Cuestionando y observando la naturaleza, no como un elemento constreñido a la que se le puede objetivar a conveniencia con ideales humanizantes, sino más una potencia hibrida llena de riquezas, profundiad y anchura, cuir, monstruosa y de una energía impredecible que no se deja fijar ni nombrar.
- RESIDENCIA EN COMUNIDAD ESCÉNICA - SANTIAGO DE CHILE
- RESIDENCIA EN CENTRO MANNA - SANTIAGO DE CHILE
- RESIDENCIA EN KONVENT X LA MANSIÓ - BARCELONA
- APERTURA DE PROCESO EN FESTIVAL CHILESCENICAS - MADRID
- RESIDENCIA EN EIMA - MALLORCA
- https://youtu.be/nsuEnCTVMjQ
REGISTRO APERTURA DE PROCESO FESTIVAL CHILESCENICAS MADRID
- https://youtu.be/TuC197xSZ9M
DISEÑO ESCÉNICO:
La pieza se concibe como un ecosistema, un transito entre pasajes donde el espacio es un lugar compartido de afecciones entre las existencias vivas y su entorno.
Se enfatizará en la idea de ciclos de la naturaleza, de vida y muerte constante. Se investigará en lo circular, en lo central y en lo periférico, en la posibilidad que nos ofrece el cuerpo, la iluminación y el espacio y tiempo para crear paisajes llenos de fantasías y encantamientos aludiendo a la resonancia y riqueza expresividad de la musica de Stravinsky.
Se investiga en un enredo de materialidades vivas, inertes, objetuales y efímeras, que hacen, deshacen y articulan el espacio y el cuerpo. Evocando la muerte, el deshecho, el abono para devolver la potencia de lo inútil e inservible como materia latente de transformación.
Hacer florecer la vida a través de la muerte.
Materiales escenográficos:
Los materiales escenográficos no son sólo ornamentación. Son agencias vivas que ponen en crisis lo representado y nuestras propias representaciones; donde lo que se presenta se mueve entre estéticas hegemónicas y lo desplazado haciendo prevalecer en los objetos y el cuerpo su performatividad.
Ponemos el water, el tacho, la carcaza del foco y un micrófono como protagonistas junto a la bailarina, en un acto de equidad escénico para transitar entre el paisaje y la instalación proponiendo estados radicales: desde un volcán en erupción, pasando por un estanco de mierda hasta un imaginario cyborg.
Una mirada sobre el teatro como Tánatos, en una consumación inútil de la vida que se abre a la compasión y la empatía como formas de impugnar al publico y a la sociedad en que vivimos.
Estos paisajes contienen formas que transitan y se disuelven en una descontinuidad como una consumación inutil asumiendo la impotencia de los tiempos que vivimos.
Espacio:
A nivel de especialidad, transitamos entre la circulaidad, la centralidad y la idea landscape play, o composición paisajista, con diversos ritmos simultaneos, despliegue de formas irregulares atravesados por huellas, caminos y residuos que dialogan con el cuerpo, la luz y la musica.
Iluminación:
A nivel de la iluminación se trabaja la provocación de atmosferas en agonia, ofreciendo un paisaje que invite a la ensoñación, la oscuridad, lo fantasmagorico, y a la violencia de las formas rotas. Un viaje de relieves y siluetas, un ambiente capaz de sugerir viajes fantásticos.
Se dialoga entre el vaciamiento y el llenado, que confabulan como fuerzas ajenas que se vuelven colectivas. Un embrutecimiento que devela el artificio y confronta y hace parte al espectador. Un trasvasije de lo cognitivo a lo corporal.
Siluetas, formas, contornos, texturas, volumenes, profundidad, superficie tacto, roce. Proponiendo un manera de soñar la material.
Universo Sonoro:
Nuestro primer nutriente y semilla para la creación de la pieza sonora es la Consagración de la primavera de Igor Stravinsky. Hemos estudiado la pieza desmembrandola en sus células, ritmos y pulsos descomponiendola corporalmente. Se invita a la compositora musical Chilena, residente en Barcelona “Kinetica”, para que utilice el vigor de la pieza original y despliegue una serie de procedimientos que contaminen, enriquezcan y multipliquen el universo sonoro y musical de la obra. Se investigará con diversas premisas (la brutalidad, el encantamiento, la ensoñación, el eros, la muerte, lo festivo, entre otros) y ciertos ritmos excluidos y que atraviesan nuestros territorios e imaginarios que inviten a contener un mundo complejo y desfachatado
Vestuario:
El vestuario acompaña la desnudez. Una materialidad que reviste un cuerpo. La delicadeza, la caída, la transparencia vehiculizan la propia fuerza del cuerpo. Un ropaje que acompaña cada cierto tiempo a morir con ella.
Lo velado y lo que se deja ver, un espacio de tensión intermedia, de deseo con la materialidad, con el cuerpo y la mirada.
Dentro de las materialidades excepcionales, integramos el pelo, la peluca y el pelaje como contenedores de una memoria que se traviste en la fantasía. Hacer de la herida un lugar excepcional, entrar en la fisura, en las pasiones, la animalidad, lo salvaje, la brutalidad, la sangre nos permite hacer florecer otras vidas, monstruosidades y extrañezas
El cuerpo en escena:
La música de Stravinsky es abordada como una materia viva, porosa, susceptible de ser atravesada, quebrada y reactivada. No se entiende como una obra cerrada, sino como un campo de fuerzas que produce atmósferas, temperaturas y densidades. En diálogo con ella, la escena se transforma en un ecosistema sensorial donde sonido, luz, espacio y cuerpo se afectan mutuamente.
El cuerpo se deja atravesar por pulsos que despiertan animalidades, furias, vulnerabilidades y estados de exaltación, fuerzas que hoy suelen ser reprimidas o castigadas, especialmente en cuerpos disidentes. La otra primavera no busca domesticar esos cuerpos, sino situarlos en el centro de la experiencia escénica como presencias activas y deseantes.
Desde la pelvis, la tierra y el centro gravitacional emergen otras memorias rítmicas: indígenas, andinas, electrónicas, latinas, que forman parte de la historia corporal y afectiva de quienes habitan la obra. En ese cruce aparece el Eros como una fuerza fundamental: una energía de atracción entre el cuerpo y el mundo, una potencia que puede ser bella y aterradora a la vez.
La escena se construye como un espacio de encuentro. No se narra una historia cerrada; se propone una experiencia relacional donde el espectador, al enfrentarse a un cuerpo otro, es invitado a caer en su propio cuerpo, a reconocer distancias, afinidades y zonas compartidas. La escena deviene así un laboratorio social, político y sensorial, donde algo puede transformarse —aunque sea mínimamente— en la forma de percibir, sentir y estar juntos en este tiempo.
Último pasaje “Otra primavera”:
El sueño es bueno, porque despertamos para saber que es bueno.
Si la muerta es sueño, despertemos de ella; Si no - no lo es.
Que suene la mirada saltando, que suelte la muerte corriente amiga,
que suene bailando, que traiga la luz del llanto,
que moldee el dolor, que raje el telón encendido,
que se ponga en cuestión la sangre,
que mueva la cadera, si, de una a dos.
Hay que irrigar de otras formas mi bicha,
un querer desear queriendo a la moda trans.
Unas formas por otras formas -
Ya no yuta, ya no buitre, ya no tregua.
Que cure a su bestia, que esté fuera del cuerdo,
que valga la pena sus miserias.
Que no son ajenas te digo,
hablamos desde adentro, somos lo otros.
Que se adelante mantis, narciso y hortencia,
que la gobierne el cosmos,
que no crea en la desgracia, ni en la culpa.
Que erosione todo lo que hablamos de la naturaleza con pena
y eso que luego redunda en nuestros deseos.
Que no se sepa quien movió a quien.
que vaya, que venga, que hechice al que nos mata,
que tiemble el olvido.
Que entre a escena despeinada la muchacha,
que quite los velos,
que ahueque el control y al usuario.
Que amanezca, que se masifique su desvío,
que maravilla,
ya está.
Que maravilla.
Ahora que viaje entre los cuerpos descreidos,
que circule la chueca alegorica,
siempre en lo disperso,
¡ Uf !
¡ Qué presencia !
Ficha técnica:
- IDEA, DRAMATURGIA, TEXTO Y BAILE: La Merce Matus
- CO-DIRECCIÓN Y COREOGRAFÍA: La Merce Matus Y Alan Ibáñez
- UNIVERSO SONORO: Kinética
- DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Julio Escobar Mellado
- DISEÑO INTEGRAL Y OPERACIÓN TÉCNICA: Alan Ibáñez
- PRODUCCIÓN EN TERRENO: Luna Anaïs
- ACOMPAÑAMIENTO DE CUERPO Y MOVIMIENTO: Danielle Mesquita .
- DISEÑO DE VESTUARIO: Galina Rodríguez
COLABORACIONES (Espacios y salas de ensayo ):
Centro Manna, Comunidad Escénica, Konvent, Eima creació, Festival Chilescenicas, Teatros del Canal, Nave 73, Escena 311, Corporación Cultural La Florida.
Critica: @pancartera
Ni la luz (extraviada), ni la música (bélica y de conquista colonial), ni el humo (excesivo), ni el grito (radikal, visceral, mayúsculo, político y necesario) son primavera.
La danza, no académica, con focos y micro como partenaires y vestuario, como alas, cadenas y alforjas y la performance sangrienta y urinaria tampoco.
Pero quién decide como son las primaveras? Sin flores, sin alergias, tormentosa y exuberantemente bella.